miércoles, 31 de octubre de 2018

PEDIATRAS


Pediatras.
¿Porqué la mortalidad neonatal e infantil en general es en España de las más bajas del mundo? ¿Por qué el índice de vacunación es el más alto de Europa? (con Finlandia). ¿Porque los cuidados y las alertas de salud en los niños son tan eficaces?
Porque en España los niños son vistos mayoritariamente por Pediatras, que han atendido y enseñado a niños, adolescentes y a sus padres desde hace décadas. La mayoría de los países del mundo no gozan de semejante privilegio, incluidos países de la UE, estas carencias han dado lugar a la publicación de una carta por la Academia Europea de Pediatría en 2015 en la prestigiosa revista The Lancet en la que se revindica el crucial papel del Pediatra como el mejor custodio de la salud de los niños y adolescentes. ¡algo que llevamos haciendo durante más de 50 años en España! Por una vez, y la gente debe saberlo, somos pioneros en la excelencia. Si bien el sistema no es perfecto, se aproxima a lo mejor. Sin embargo los pediatras han disminuido y se está notando esta deficiencia. La jubilación forzada y la no reposición en esos puestos por otros profesionales, los contratos precarios y la temporalidad unidos a las insuficientes plazas MIR prefiguran un futuro poco halagüeño si las autoridades sanitarias no toman cartas en el asunto.
Es también labor de los padres, colectivos sociales, colegios médicos y sociedades científicas médicas evitar que la pediatría pierda relevancia y como consecuencia se deteriore la atención de la salud de los niños, una de las mejores del mundo.
A continuación pueden leer el resumen de la carta publicada en The Lancet.
La European Academy of Pediatrics ha publicado una carta en la revista médica The Lancet en la que defiende la atención de los niños en Europa por pediatras en todos los niveles asistenciales, incluyendo la Atención Primaria. Se incluye a continuación una traducción del artículo original, disponible en la web de The Lancet (Volume 385, N.º 9977).
Mejorando la atencion a los niños en la comunidad
Los resultados obtenidos del tratamiento de las enfermedades de los niños son muy variables comparando los distintos países europeos, y esa diferencia debería preocuparnos. Probablemente la distinta organización de los servicios de atención primaria pediátrica y los programas de formación de los médicos de AP sean factores importantes que influyan en estas diferencias.
La Academia Europea de Pediatría defiende que los niños tienen un derecho incuestionable a la salud, a la seguridad y al bienestar. Los niños tienen derecho a acceder a los mejores servicios sanitarios posibles, tanto en atención primaria como en atención especializada. Cualquier restricción de acceso a los cuidados médicos adecuados contradice el artículo 24 de la Convención de las Naciones Unidas de los Derechos del Niño.
La Pediatría de Atención Primaria es una disciplina académica y científica que abarca todos los problemas que afectan a la salud y el bienestar de los niños y adolescentes desde su nacimiento hasta la edad adulta (habitualmente definida como los 18 años de edad) en su contexto familiar, comunitario y cultural. El médico de AP, idealmente un pediatra, es el primer contacto del niño con el sistema sanitario, y por tanto responsable de la provisión de cuidados integral y continuada a lo largo de la infancia y la adolescencia.
La atención pediátrica tanto primaria como especializada requiere conocimientos y habilidades específicas, empatía, ética, y accesibilidad a los servicios, incluidas prevención y promoción de la salud. La formación pediátrica debería incorporar obligatoriamente estos aspectos, especialmente la de los pediatras y médicos de familia que prestan servicios en la comunidad.
La Academia Europea de Pediatría defiende firmemente la implantación de un programa formativo estructurado y evaluable para todos los médicos proveedores de cuidados a los niños en Atención Primaria, y recomienda, que cuando sea posible, que sean los pediatras los profesionales médicos que atiendan a los niños en AP.
En los lugares donde los médicos de familia son los proveedores, recomendamos una colaboración estrecha con los pediatras y una formación continuada adecuada tanto en pediatría como en atención primaria. Todos los niños deben disponer de un acceso rápido al asesoramiento de un pediatra, que debería estar disponible en la comunidad y servir de enlace con la atención hospitalaria especializada.


lunes, 15 de octubre de 2018

AROUSA MÁXICA 2


Díxome Breoán: Gústanche as películas?
Si. -dixen eu-
Pois logo ven Mira para aquela pedra.
Miro.




Agora pecha os ollos e ábreos outra vez.
Dacordo



Hei, ti, é o ET.!
Sasto rapas. A que mola a cousa. Pois hai moito mais.

miércoles, 5 de septiembre de 2018



CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA.
A ver si nos aclaramos.
A menudo se ven en los medios, impactantes titulares que afirman curaciones de lo incurable, inventos que cambiarán el mundo, acontecimientos misteriosos “que la ciencia no explica”, gentes que han descubierto la esencia de la inmortalidad etc. Y no digamos lo que circula en la red: noticias inverosímiles, acontecimientos impresionantes y milagrosas curaciones, o substancias, alimentos, técnicas que te convertirán en alguien nuevo, “supersano” o poderoso o longevo o feliz. Lo espectacular, lo milagroso, lo inexplicable son aspectos que interesan a la gente pero todavía más las soluciones tan sencillas que alguien (cuya identidad a menudos desconocemos) nos proporciona. Sin entrar en detalle uno de los ejemplos paradigmáticos son las dietas milagro: es posible que alguien diga que la dieta del pomelo es estupenda y miles de personas hagan esa dieta creyendo a pies puntillas que así adelgazarán.  ¿Es una superchería? Bueno, si Ud es capaz de comer solo pomelos durante una semana seguro que adelgaza: el aporte calórico es muy bajo y por lo tanto consumirá sus propias reservas, perderá agua y adelgazará.  La ciencia sabe que una dieta así adelgaza, pero también sabe que es a costa de crear a veces problemas importantes: Si no tomamos calorías suficientes consumiremos nuestras propias proteínas y perderemos hasta 50 grs diarios; el cuerpo necesita reponer “diariamente” la destrucción fisiológica de sus propias proteínas y si no aportamos un mínimo de proteínas y además perdemos las nuestras se tendrá un problema. Es así como actúa la ciencia, explicando lo que la investigación seria concluye para ser aplicado en la práctica y mejorar o facilitar la vida humana. La ciencia está sin embargo, y esa es su gran verdad, en la duda perpetua, siempre se está preguntando si esto es así o de otra manera, si esto puede ser mejorado, si esto es un error. Ese es el modo en que avanza la ciencia, cuestionándolo todo y siendo lo opuesto al dogma. Nunca el científico se encontrará satisfecho, siempre dirá que queda por hacer, a veces mucho por hacer. Y esto es lo contrario que anuncian las “pseudociencias” que lo presentan todo como el último de los grandes descubrimientos “el verdadero”, “él único”, “el mejor” etc.
Los descubrimientos científicos son precedidos por otros descubrimientos de los cuales se toman datos y suman conocimientos; el científico tiene la obligación de conocer todo aquellos trabajos o al menos los más importantes quele preceden para establecer su hipótesis e intentar demostrarla mediante métodos empíricos. La ciencia es dependiente de su historia, pongamos un ejemplo: Fleming observó en su laboratorio que unos hongos (Penicilum Notatum) que contaminaron un cultivo de Estafilococo eliminaban a este germen del medio de cultivo. La observación inteligente llevó a la comprobación experimentando con otros gérmenes, y se concluyó entonces que aquel hongo tenía propiedades “antibióticas”, luego se procedió a la síntesis del principio activo que producía el hongo (la penicilina), luego otros científicos procuraron la manera de obtener ese producto y conservarlo, luego se experimentó su uso y así hasta su comercialización y el tratamiento generalizado de determinadas enfermedades infecciosas en el humano. Hay aquí una cadena de ciencia con muchos eslabones unidos a un fin común. Todos los trabajos científicos y aún los de divulgación seria van acompañados de una bibliografía al final o intercalada en el texto, que tiene como finalidad explicar que el que escribe ha consultado artículos relacionados con su trabajo en los que se vierten los resultados de otros muchos profesionales que también han investigado sobre ese tema u otros relacionados y ofrecer estos datos al lector por si quiere consultarlos y ampliar su visión del tema. En los procedimientos “pseudocientíficos” este proceso no está presente o es confuso. Los “descubrimientos” parecen surgir de la nada. No es necesario explicar nada, ni que base científica tiene, cuales son los criterios objetivos de lo observado o descrito y desde luego no existe duda alguna sobre la autenticidad del hallazgo por lo que no es necesario demostrar nada. Es así y punto.
Los argumentos pseudocientíficos aluden a que la ciencia “no puede explicar…”. ¡Claro que no puede explicar todo! La ciencia QUIERE ENTENDER EL MUNDO EN SUS INFINITAS FACETAS, pero es consciente de su falibilidad; esto que los Pseudocientíficos presentan como una debilidad, en realidad es uno de sus valores más sólidos.
Cuando nos presentan algo, sea una técnica, una terapia, una dieta, un sistema para ganar dinero, un producto que cambiará nuestra vida hay que leerlo con cuidado, siendo crítico: ¿se acerca a lo que corrientemente se piensa de esto o es revolucionario y contra la lógica común, da explicaciones que parecen coherentes o no da ninguna, tiene referencias de otros trabajos, quien es el que escribe esto, es un individuo o una asociación, es anónimo o tiene nombre y apellidos? Casi cualquier tema puede ser encontrado en Internet y muchas de las cosas que aparecen no son ciertas o son de dudosa credibilidad, así que tenemos que buscar fuentes fidedignas para confirmar o refutar lo leído.
A menudo incluso en series de TV que pasan por científicas hay muy poca ciencia, en aras de una mayor espectacularidad se presentan las imágenes más atractivas y se elude profundizar en datos que resultarían tediosos. Es lógico tratándose de un espacio pensado más para disfrute que para enseñar aunque de algún modo cumple su función informadora y formadora. En la dura vida diaria de la investigación no hay “glamur” sino un trabajo oscuro, tedioso a veces, escrupuloso, ordenado y que consume mucho tiempo, nada que ver con otras parcelas de la vida más mediáticas. En futbol o en cine o TV hay muchas personas que son conocidas por la mayoría de la gente mientras que los científicos incluidos premios Nobel son completos desconocidos y ¿por qué? Porque a la gente no le gusta hablar de lo que no entiende o de lo que es engorroso y que exige dedicación; para saber o entender hay que estudiar, repetir, ser constante y es más fácil hablar o escuchar o ver aquello que nos resulta más sencillo y divertido. Es natural y comprensible y es por ese lado por donde las Pseudociencias penetran: sus teorías no tienen una explicación científica se deben a supuestos inverosímiles a fuerzas o espíritus o substancias mágicas o a la intervención de los extraterrestres. Todo esto es grato a la imaginación de la gente, tendemos con facilidad a quedar impresionados por lo esotérico más que por la reflexión científica que nos parece ardua y aburrida.
Por otro lado está la dificultad de nuestra sociedad sobre la comprensión lectora, se trata de una población en la que casi el 50 % no lee nunca o casi nunca y solo el ¡5%! está capacitado para  lecturas largas de dificultad media-alta. (Marcos Diaz. “La cultura como motor del Desarrollo” Artículo en El País. Enero 2005. “Programa Internacional Para la Evaluación de la Competencia de los Adultos. (OCDE).
Es más difícil que la mayoría de la gente que no lee tenga capacidad discriminatoria a la hora de valorar lo que es verdadero de lo que es falso y por tanto susceptible de ser engañada por individuos que venden humo pero con lenguaje comprensible y con soluciones “aparentemente” sencillas para los problemas de la gente.
El filósofo de la Ciencia Mario Bunge es muy claro a la hora de criticar la cultura pseudocientífica. Transcribo su opinión: “Los científicos y los filósofos tienden a tratar la superstición, la pseudociencia y hasta la anticiencia como basura inofensiva o, incluso, como algo adecuado al consumo de masas; …esta actitud sin embargo es de los más desafortunada  por las siguientes razones: 1º la superstición, la pseudociencia y la anticiencia  no son basura que se pueda reciclar y transformar en algo útil: se trata de virus intelectuales que pueden atacar a cualquiera –lego o científico- hasta el extremo de hacer enfermar a toda una cultura y volverla contra la investigación científica, 2º.el surgimiento y la difusión de la superstición, la pseudociencia y la anticiencia son fenómenos psicosociales importantes dignos de ser investigados de forma científica y ,tal vez, ser utilizados como indicadores del estado de salud de una cultura. 3ª: La pseudociencia y la anticiencia son casos adecuados para poner a prueba la filosofía de la ciencia…).
Por otra parte nos aporta alguno de las claves diferenciales entre la ciencia y pseudociencia:
1. Mientras que la ciencia admite su propia ignorancia, considera que su campo es difícil y lleno de lagunas y avanza mediante el planteamiento y la resolución de nuevos problemas la pseudociencia es dogmática e inamovible.
2. La ciencia recibe con agrado nuevas hipótesis, las ensaya, intenta descubrir y/o aplicar leyes, aprecia la unidad de la ciencia cosa que no hace la pseudociencia.
3. La ciencia busca contra-ejemplos, inventa o aplica sistemas objetivos de control, resuelve las disputas mediante experimentos o cálculo, la pseudociencia remite a la autoridad y omite o tergiversa datos no favorables.
4. La ciencia actualiza sus conocimientos, busca comentarios críticos cosa que eluden las pseudociencias.
5. Por último los artículos científicos no suelen ser tan comprensibles para todo el mundo (exigen formación) mientras que los pseudocientíficos son habitualmente muy fáciles de entender.
Además es frecuente que los pseudocientíficos sean hasta famosos y ganen mucho dinero. Como ya dijimos es poco probable que la mayoría de los científicos alcance altas cotas de popularidad.
Por otro lado la ciencia no está libre del intrusismo de falsos científicos o de científicos corruptos. No se libra la ciencia de los males de la humanidad.
Y termino con un dicho de origen desconocido (para mi) que dice que “más vale médico malo que hechicero bueno”

Dibujos del autor (Buscando a Pitágoras)


lunes, 16 de octubre de 2017

UNA BUENA MEDICINA


Una reflexión sobre las artes en relación con la salud.
Oír música, cantar, bailar, actuar en el teatro, leer, escribir o pintar son actividades que consideramos divertidas, interesantes y necesarias, porque casi todo el mundo es capaz de participar en muchas de ellas aunque solo sea como espectador; la mayoría de la gente tiene alguna cualidad que le permite bailar bien, o cantar o tocar algún instrumento, muchos, más de los que se cree, pueden dibujar con cierta solvencia. Por mal que lo hagan o crean que lo hacen y les avergüence es excepcional encontrar a personas que no haya bailado nunca; parece evidente que bailar es una diversión nuclear en el conjunto de las fiestas populares: no hay fiesta que se precie sin música y baile. 
Las actividades de este tipo, lúdicas para la mayoría de la gente, son el producto del trabajo creativo de profesionales y aficionados que las ponen a nuestra disposición: canciones, novelas, obras de teatro, bailes, conciertos, coreografías etc. Muchas personas intentan vivir de la creación no siempre con éxito pero su esfuerzo y genialidad la recibe la sociedad disfrutando de magníficos momentos de relajación, goce o diversión.
¿Y quién dijo que estar contento es malo?
Hago esta pregunta porque vivimos en una sociedad en la que muchas persones con responsabilidad política parecen ignorar el valor que las distintas actividades culturales tienen como generadores de “satisfacción y disfrute” lo que las convierte en potenciales recursos para mejorar la salud de la gente. Oímos hablar a menudo del recién jubilado: “Ahora este hombre que se pasó la vida trabajando no sabe qué hacer, está deprimido…” Su vida ajetreada le impidió acercarse al mundo del ocio y no desarrolló ninguna afición, no tiene gustos ni conocimientos sobre cosas que seguramente le hubiese gustado disfrutar, es como empezar de nuevo pero mayor y cansado.
Si el médico te dice: amigo tiene Ud un cuadro depresivo-ansioso necesita relajarse, descansar… ¿Qué cosas le gustan? preguntará. El paciente tendrá alguna afición o le gustará alguna actividad y le contestará: me gusta ir al cine, ver teatro, oír música, escalar montañas…El médico le “recetará” un tipo de actividad que le parezca adecuada en general una actividad lúdico-cultural llamemos. No suele recomendarle que trabaje 10 horas más o que aprenda física cuántica; le propondrá una actividad que sirva para el fin buscado de mejorar su salud que sea agradable, esté en su gusto y que le proporciones placer.
El placer: El placer es algo más íntimo más cotidiano que la felicidad, un término complejo del que nadie es capaz de dar una definición rotunda. Sabemos que el ser humano es un forofo del placer, está constantemente en busca de estímulos agradables, necesita estimular sus centros de la recompensa y lo hace a diario, si le faltan esas recompensas surge el estrés o un estado anímico bajo, la frustración y un afrontamiento anómalo de los problemas.
¡Cuánto trabajo he tenido, estoy agotada, tengo que tomar unas vacaciones!
Es evidente que esta mujer necesita una dosis de distracción, de ruptura con la máquina laboral que la agota en un momento dado.  Una aclaración, hay gente que al respecto parece no necesitar otro estímulo gratificante que el propio trabajo y eso tiene una consideración de alto grado, son personas a las que se ven  como seres excepcionales; son “los mejores” los más competentes, competitivos y trabajadores (y ambiciosos supongo) pero esto no ocurre con la mayor parte de las personas.
Ocio se confunde a menudo con ociosidad que viene a ser un estado diferente, el de la persona que elude sus responsabilidades de trabajo o a una actitud abúlica. El ocio es la utilización del tiempo libre para hacer lo que a uno le gusta y puede hacer según sus posibilidades.
A estas alturas ya parece claro que las evidencias demuestran que los humanos necesitamos divertirnos, disfrutar con los amigos, la familia o solos haciendo cosas que nos gustan: 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño y 8 horas que son para ti (y los tuyos)
Pero eso hay que ir aprendiéndolo desde la infancia, el juego que forma parte importante en el desarrollo del niño se especializa más adelante en lo que llamaríamos aficiones o hobbies; por desgracia los planes de estudios pronto dejan de preocuparse por las artes visuales (plásticas, cine, video, teatro, danza) y la música (algo que bañará nuestro entorno durante toda la vida) y centran su atención sobre las materias “nobles”, las ciencias, matemáticas, física, biología etc. que parecen ser indispensables para la formación adecuada del niño y adolescente. Creemos que es equivocado pensar que estas materias son más importantes que las que fomentan el desarrollo de la imaginación y la creatividad (y el pensamiento: la filosofía, pero esto es otro tema). Hoy se sabe que los que desarrollan actividades musicales se desenvuelven mejor en matemáticas por ejemplo rompiendo la idea de que el arte es una pérdida de tiempo, porque la música y otras formas de arte son exigentes, su dominio no se obtiene sin esfuerzo lo que hace que nos volvamos sistemáticos y aumentemos nuestra auto-exigencia y nuestra capacidad de trabajo, mejorando nuestras capacidades rítmicas, de coordinación motora, habilidad manual, percepción espacial y además reforzando nuestra autoestima. El arte permite además relacionarse con otras personas con proyectos en común como el teatro, ballet, danza, cine o video, fotografía, proyectos informativos, creaciones de Blogs etc. La pintura y la escultura permiten una introspección y un análisis del entorno y los seres humanos desde la representación o la abstracción a través de la línea, el color, la perspectiva y la materia. El Dr. Dacher Keltmer (psicólogo de Berkeley) dice que las obras de arte estimulan niveles saludables de citoquinas (proteínas esenciales en nuestro sistema inmunológico) y activan circuitos cerebrales de recompensa que neutralizan el estrés. En un trabajo publicado en Journal of American Medical Association citado por E.Punset nos habla de como la música eleva el nivel de endorfinas y que “también es un medio de distraerse del dolor y evitar la ansiedad”. En estudios con PET (Tomografía con emisión de positrones) se observa que las respuestas placenteras a la música están correlacionadas con la actividad de regiones del cerebro implicadas en los circuitos de recompensa y emoción; y transcribo “ Este estudio sugiere que la música recluta sistemas neuronales similares a los que responden específicamente a los estímulos biológicamente importantes como la comida y el sexo y también otros que se activan artificialmente mediante drogas…aunque la música no es estrictamente necesaria para la supervivencia de la especie humana, constituye un beneficio significativo para nuestro bienestar físico y mental(Punset) Está comprobado que la música modula la frecuencia cardiaca, el pulso, la presión arterial, la temperatura corporal, la conductancia de la piel y la tensión muscular. Pero tiene otro poder "secreto" añadido: facilita las relaciones sociales. Según un estudio que publica “Royal Society Open Science“, cantar en compañía de otros es la mejor actividad para romper el hielo y crear rápidamente lazos de amistad.
Estudios previos habían mostrado que el corazón de las personas que cantan en un coro late al unísono, ya que todos respiran a la vez y sus constantes vitales se sincronizan. Y también las emociones se contagian entre ellos con mayor facilidad. (ABC ciencia.28-10-2015)


La lectura nos proporciona información, formación y entretenimiento, la ficción cuando es ejecutada por escritores de talla aportan visiones originales del comportamiento humano, que nos ayudan a comprender mejor la realidad y las posibles respuestas del ser humano ante los problemas que se encuentra o provoca, además de hacernos disfrutar. La lectura es una ventana al mundo desde conciencias distintas que añaden diversidad a nuestras creencias o criterios, que amplían nuestra visión del comportamiento humano y nos hacen más tolerantes con esa diversidad.

Los seres humanos también disfrutan cuando se aproximan al arte o lo practican pero parece que la tradición que se ha grabado en nuestra mente es negar esa evidencia rechazando como inútil aquello que nuestra sensibilidad siente como algo deseable y necesario.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Yo vs móvil.

El infierno. Acrílico y colage sobre cartón. J.L. Iglesias Diz 2017.

EL MÓVIL
(Manual para conservar la cordura). Para chicos y mayores.
Antes miraba como el ave volaba y seguía su vuelo extasiado.
Ahora la veo en la pantalla de mi móvil. (anónimo)

No tener móvil no es un sacrilegio. ¿Alguien está de acuerdo con esto? Pocas probablemente.
¿Qué opinas de lo siguiente?:
La sobre-información no mejora la buena información.
Mientras miras la pantalla no haces otra cosa
Mientras respondes a cada aviso interrumpes lo que haces.
Mientras interrumpes lo que haces pierdes concentración.
Si pierdes concentración lo que traes entre manos va más lento y posiblemente peor.
Si no haces lo que debes te sentirás inquieto, nervioso, ansioso…
Y volverás compulsivamente a la pantalla del móvil.
Sin contar la falta de respeto hacia los que te acompañan eludiendo o interrumpiendo cualquier clase de interrelación directa con los demás.
Puede que no notes que las 150 veces al día que miras tu móvil y las cerca de 9 horas que pasan los españolitos mirando una pantalla (no solo la del móvil) afectan a tu estado psico-emocional.

Al final del día te preguntas (o no te preguntas, que es peor) ¿Qué fue lo que aprendí hoy, algo que no podría haber sabido de otro modo?, ¿qué fue lo que me hizo sentir bien, estoy con la cabeza serena o como si tuviera en ella una nube de estorninos, soy mejor que antes, estoy más tranquilo, es necesario estar tan pendiente del móvil?
Si te sientes bien es que el uso del móvil a limado absolutamente tu capacidad de ejercer la realidad. Es decir no estás bien.
Si te sientes mal o te preocupa, la cosa tiene solución:
Apaga todas las señales de tu móvil.
Apaga el móvil cuando trabajes o duermas o estés con tus amigos.
No abras varios blogs, chats etc que te obliguen a alimentarlos (te devorarán)
Abre tu correo, face, etc por la mañana a una misma hora, max 30 min. Otra vez a la tarde antes de apagarlo otros 30 min. max. Excepción: si tu trabajo necesita ese tipo de conexión (obvio). Te quedan así 7 horas de lucidez para abrir los ojos y contemplar el mundo, relacionarte, pensar, leer un libro, ir al cine, reír, disfrutar…
Las cosas importantes no te ocurren por mirar el móvil, créelo.
Después de 2 semanas te notarás tan libre como cuando te duchas y te perfumas después de pasear por la playa contemplando el mar y nadando un rato. Dormirás mejor y verás que no ha pasado nada a pesar de no estar permanentemente conectado.
Todo lo dicho puede ser útil, (yo lo creo así porque lo hago) mucho más que consumir 8 horas de cada uno de nuestros días mirando una pantallita, convirtiéndonos en seres paradójicamente aislados-conectados (S.Bauman).

Como toda dependencia exige un esfuerzo de voluntad para liberarse de la esclavitud pero se puede hacer. Ánimo.

sábado, 29 de abril de 2017

Anorexia Nerviosa. Contada a través de la danza.

DE LA DANZA.
Porque las imágenes pueden expresar mejor que las palabras ciertas situaciones, hemos realizado un cortometraje de pronta aparición que a través de la danza expresa la evolución de una Anorexia Nerviosa. Gracias a amigos que produjeron el corto podremos hacerlo llegar a todo el que quiera verlo. Ojalá ayude, ese es nuestro propósito.

 Youtube: anorexia nerviosa el cuerpo teaser.


https://www.youtube.com/watch?v=vmQ4t29ZAN4&t=33s

miércoles, 26 de abril de 2017

¿SIN LIBROS?

http://gananci.com/como-publicar-un-libro/Resultado de imagen de libro

OTRO DESCENSO A LOS INFIERNOS: ¿Un mundo sin libros?
En el centro danés no se usan libros. Ninguno”

Según la religión cristiana el castigo del infierno (que al parecer han hecho desaparecer recientemente, vaya por Dios) era irreversible y los padecimientos infinitos en tiempo y crueldad; el último pecado mortal previo a la muerte te condenaba al infinito castigo. Yo de niño le tenía mucho miedo al infierno pero a pesar de ello, cuando me olvidaba de su ominosa presencia, hacía las trastadas que correspondían con toda la inconsciencia propia de la edad. Se dice que gracias a que olvidamos somos capaces de seguir adelante, no pensamos en el infierno ni en la muerte ni en el pecado mortal, así somos capaces de disfrutar del presente y de ilusionarnos con el futuro. Eso es bueno, muy bueno ¿o no?
Pues pensándolo un poco la cosa no está tan clara. Es bueno liquidar malas experiencias, limpiar nuestras conciencias de culpabilidades autoatribuídas, pero hay algo que el ser humano no puede olvidar y es la historia colectiva, la historia del mundo, de donde procedemos, que hemos hecho y como lo hemos hecho para llegar a donde estamos y a ser como somos. Claro y ahí están los libros, en donde gente diversa deposita su saber, sus investigaciones, sus  relatos, sus fantasías… de modo que podamos informarnos, estudiar, aprender  más o menos sesudamente lo que aconteció, acontece y lo que se supone acontecerá (esta última a modo de adivinanza).
Hoy disponemos de medios tan exultantes, tan saturados de presente, que nos cuentan pormenorizadamente cosas sobre todo lo que “parece” que sucede y lo hacen de un modo tan rápidamente cambiante que obviamente nuestra memoria flaquea y no nos quedamos con nada, o solo lo de ayer, en una aproximación a lo que se llama memoria de pez. La multiplicidad de informaciones (aferencias) saturan nuestra capacidad de asimilación, se produce una fatiga que hace que en un momento determinado ya no atendamos a lo que se nos está diciendo, igual que el músculo al ser exigido termina bloqueado y el atleta cae sin poder dar un paso más. El auto-bloqueo nos libera momentáneamente, nos obliga al reposo, pero eso no es lo peor si no que la ingente información que recibimos nos exige una capacidad crítica de la que carecemos (al menos para una gran parte de materias o informaciones). Sí podemos tener mayor capacidad crítica para temas relacionados con nuestra profesión p.ej  y cuando examinamos las informaciones de las redes sobre los temas que “dominamos” nos damos cuenta de la cantidad de errores que la información contiene ergo eso va a pasar con otras informaciones que nosotros no somos capaces de evaluar. Ello nos hace víctimas de informaciones que muchas veces son inventos revestidos de pseudociencia o directamente falsas.
Leía que un colegio español y otro danés tienen métodos similares de enseñanza que difieren substancialmente de los estándares habituales y que son básicamente de trabajo en grupos pequeños pero aulas enormes, varios profesores, crear sentido crítico etc. Todo muy apasionante y que ilusiona a los que pensamos que la enseñanza necesita un revolcón, pero (siempre hay un pero) leí, ¡oh cielos! Que NO HAY LIBROS. Espero que esto que  dice uno de los subtítulos sea un lapsus del periodista pero en el artículo no se aclara. http://politica.elpais.com/politica/2017/03/31/actualidad/1490985417_565592.html
Con todos los respetos y abundando en lo dicho anteriormente entre la cultura del engaño (posverdad -vaya palabreja) y la locura incontinente de las redes sociales si se camina hacia que en los colegios no haya libros (y me refiero a libros en toda le extensión actual, en papel, electrónico etc) apaga y vámonos. Cerca de la mitad de los españoles no ha leído un libro en el último año y un porcentaje no especificado se jacta de ello además. Quizá la burricie sea el futuro.
Epílogo.
Dice Emilio Lledó: “Tengo serias dudas de que el progreso de nuestro todavía balbuceante sistema educativo tenga que ver con la cantidad de ordenadores que almacenen, por pupitre, nuestros alumnos en las escuelas. Los dedos infantiles y adolescentes tienen que tocar, pero no solo ni principalmente teclados, tienen que tocar las cosas, pasar páginas, mover fichas, garabatear renglones, pensar y soñar con las palabras, oír a los maestros, hablar, mirar, jugar y leer, crear y dudar”. Pues eso.

Emilio Lledó. Los libros y la libertad. RBA Ensayo. 2015¿SIN LIBROS?