miércoles, 21 de octubre de 2015

Información vs formación. Una reflexión en tiempos de las TIC.



LOS TIEMPOS ESTÁN CAMBIANDO. Información vs formación.
José Luis Iglesias Diz
Más información no necesariamente condiciona mejor formación si no al contrario. Depende de la competencia lectora.
Un joven de 15 años miraba un cuadro de Kandinsky, la imagen colorista de anárquicas figuras geométricas era para él algo inerte, quieto, frío, sin interactuación, se le ocurría que podía hacer con él un videojuego en el que el jugador organizaba triángulos círculos y ondas para construir un mundo diverso, variando los colores, utilizando aplicaciones 3D. Pero aquella pintura así, a él no le decía nada.
Claro aquel joven como muchos otros no había recibido ninguna educación artística, no sabía quien era Kandinski, ni Baltus, ni Motherwell, conocía de oídas a Velazquez, Goya, Picasso aunque no podía decir mucho sobre sus obras. En realidad seguía la tradición española, sus padres (algunos con enseñanza media, algún universitario, otros  sin estudios) compartían la ignorancia sobre el arte, como ahora, tampoco entonces se le dio demasiada importancia en el curriculum escolar, eso sí, todos hablan de que sus hijos en preescolar pintan maravillas ¡no sabes lo bien que dibuja mi hija! Pero eso es para arrobamiento y exaltación vanidosa de amor de padres, no por amor al Arte. Los profes saben que los niños pequeños son muy creativos, adoran inventar, usar colores, garabatear personajes que tejen una historia en una cuartilla, o con una masa de plastilina; todos saben que la experiencia plástica mejora sus capacidades cognitivas y de asociación, de coordinación motora, de relax…Pero cuando son mayorcitos hay que alejarlos de este mundo mágico, ¡no vaya a ser que se vuelvan artistas! : esos seres pecaminosos, absurdos, venados y medio locos además de pobres y viciosos. “Vade retro”, hay que estudiar matemáticas, medio social, biología, lenguas (para tener luego una comprensión lectora irrisoria), tecnología y sí, ahora sí, lo mejor: disponer de UN ORDENADOR POR ALUMNO.  Esto ya arregla todos los males de la enseñanza.
Cuando yo era niño teníamos una “Tablet” primitiva: la pizarra y el pizarrillo. Escribías allí, hacías las “cuentas” y luego borrabas (Mayormente con un pañito o con saliva al gusto) para poder volver a escribir; una Tablet eterna y sin pilas, ahora la Tablet contiene el mundo.  pero la enseñanza tiene más que ver con el modo de enseñar, de  trasmitir los contenidos que con los medios de que se dispongan. Al final el uso del ordenador en la escuela es un medio, un medio valiosísimo pero su mayor utilidad va a ser para uso textual, lo que implica “entender” lo que está escrito, ergo, mal estaremos si no se insiste en dar la máxima atención a las dos herramientas indispensables que maneja el cerebro para entender el mundo (inteligencia emocional aparte) que son el lenguaje oral/escrito y el cálculo. Sabemos que los niños y adolescentes son más sanos que nunca, son fuertes e inteligentes; los padres dedican 20 años  para criarlos, reciben escolarización prácticamente durante al menos 16  años, tienen todos los medios a su disposición para que el aprendizaje sea fácil e ilusionante, no se entiende que no tengan un lenguaje suficiente para explicar adecuadamente lo que saben.
Palabras de uso corriente en TV o en periódicos son incomprensibles para una cantidad enorme de jóvenes, Escribe Marcos Díaz citando el Programa Internacional para la Evaluación de la Competencia de los Adultos dependiente de la OCDE que solo el 30% de los españoles puede afrontar con cierta solvencia textos largos no complicados y solo un 5 % tienen comprensión lectora suficiente para leer textos complejos y extensos. ¿qué pasa? Pues que un buen vocabulario se consigue leyendo y viendo los significados de las palabras en el diccionario. Se dice que los alumnos no leen porque tienen lecturas obligatorias desfasadas o tediosas… ¿los que no leen, leerían algo si no se les obligase? De acuerdo que actualizar los contenidos de lectura parece oportuno, quizás tengan más afecto por leer la saga de Millenium que la Celestina pero es que hay una diferencia considerable, esta es una obra clásica  paradigmática, al igual que el Quijote, no puede ser sustituido por una novela de Perez Reverte (que podrían leer también). Si, la clave es que lean todo lo que quieran pero en literatura hay que leer obras “importantes” también para conocer su historia. Eso es ineludible, pero si en casa no se lee y cuando se castiga al niño se le prohíbe ver la Tele y se le manda a “leer” a su habitación, está claro que la lectura está siendo estigmatizada como algo tedioso y de poco crédito.
Igual pasa con el Arte, como ya dijimos es cosa de individuos raros y “antiguos” , ahora “el Arte” son los video-juegos,  los cortos, las películas hechas con celular, los platos de Ferrán Adriá, la moda, el diseño, la telebasura y la publicidad. El 7º arte es ahora más ubicuo que nunca, pocos van a salas de proyección, las películas se ven en el ordenador, en la TV de pago se ven  series, películas clásicas, actuales, de 1ª división y de regional.

El arte tradicional Pintura y Escultura (La  Arquitectura es otro tema)  sigue siendo  marginal como siempre fue, pero hoy que existen todos los medios para divulgar, el arte ocupa ¿ocupa? un sector mínimo de la programación diaria de los medios de comunicación. Hay que buscar con Scanner en los mil canales de TV un programa dedicado a la pintura, escultura o arte en general. Podemos admitir que el Arte es elitista pero también que no se hace absolutamente nada por difundirlo, no interesa a la gente y los políticos y gobernantes están encantados de habernos conocido. El arte es digresión, es innovación, es ruptura con lo establecido, cosas que siempre molestaron a la clase dirigente que quería tener las obras de los genios pero imponía que sus personas estuviesen fuera de su círculo de poder, los aguantaban para gozar de su genio pero luego los abandonaban a su suerte cuando caían en desgracia. Para el poder el arte es incómodo así que lo mejor es ignorarlo o poner trabas. A pesar de que en toda España hay un montón de Museos y Galerías de Arte, se hacen constantemente exposiciones importantes y miles de otras pequeñas es difícil enterarse por la prensa o la TV de la mayoría de estos acontecimientos al igual que pasa con el teatro o las actuaciones musicales de los menos famosos. Se publica sobre lo más visto o lo más oído y ese es el valor que se le da, esa es su exclusiva calidad.(continuará)

miércoles, 14 de octubre de 2015

HABLEMOS DE LA FAMILIA. 2ª parte.


La comunicación y el afecto
La comunicación es el eje de la convivencia familiar y esta existe siempre entre sus miembros; incluso cuando los miembros de la familia “no hablen de los problemas” existe una comunicación, que no es la deseable, pero que configura el comportamiento del grupo y de sus componentes.
¿Porqué  nos comunicamos?: A través de la comunicación observamos a los demás, podemos percibir las aferencias  y las respuestas de los individuos aunque  no siempre seamos capaces de desentrañar lo que piensa el otro. Comprendemos que hay una gran incertidumbre sobre los demás que necesitamos despejar en lo posible. Nos comunicamos para expresar lo que pensamos o sentimos, saber lo que ignoramos y confirmar o no aquello en lo que creemos. (3)
Los otros (familiares) al comunicar lo que piensan y creen del adolescente hacen algo decisivo para él  que es modelar la estructura de ese yo y esto es capital en la función socializadora de la familia; de este modo el joven aprende a comportarse como la mayoría conservando a la vez su individualidad, su diferencia. 
Por lo tanto la familia a través de esa comunicación establece los vínculos que van a marcar el desarrollo futuro de cada individuo. Esa comunicación es lógicamente de distinta índole: aprendemos, nos divertimos, nos informamos, pero nada de esto crea una vinculación tan fuerte como la afectiva. Los lazos afectivos que se establecen entre los miembros de la familia con el bebé, luego niño y más tarde adolescente son vitales para que este se desarrolle adecuadamente. Es de especial interés resaltar que el cerebro derecho tiene una maduración precoz y muestra un fuerte crecimiento en los dos primeros años de vida antes que el hemisferio verbal izquierdo y es dominante en los 3 primeros años; esto ha hecho cambiar la atención desde lo cognitivo a lo emocional. La investigación sugiere que el desarrollo de un vínculo de apego derivado de la comunicación emocional y la maduración del afecto son fenómenos claves en el lactante, mas aún que el desarrollo de facultades cognitivas complejas (4).
La afectividad crea vínculos y estos son permanentes (para bien o para mal), crean nuestra propia “historia” o “relato” y las relaciones con las personas a las que estamos vinculadas afectan a nuestra vida. No somos nosotros solos, somos lo que somos respecto a los demás. Todo lo que nos sucede tiene relación con otros a los que estamos vinculados o con los que interactuamos.
Un vínculo afectivo positivo es aquel que nos hace más seguros y por ello mas autónomos, el “buen vínculo” es lo contrario de la dependencia. También interactuamos con otras personas a las que tratamos con deferencia o educación pero sin la carga afectiva que existe en la vinculación en la que las necesidades o problemas de la otra persona pasan a ser prioritarias para nosotros.
Las características del vínculo afectivo son la implicación emocional, la implicación en un proyecto de vida en continuidad, la permanencia en el tiempo y la unicidad.
No todos los vínculos son desde luego positivos, ni la vinculación está exenta de conflictos. Cuando el adolescente lucha por su autonomía es natural que la relación con los padres sea en algún momento conflictiva; cuando existe una relación afectiva  a menudo es necesario un cierto rechazo para tratar de establecer esa autonomía  (5).
Es importante dentro del grupo familiar, sea este de la composición que sea, generar estrategias conducentes a establecer vinculación afectiva entre sus miembros. Es fundamental que los padres puedan conocer como mejor acercarse a sus hijos y establecer una vinculación afectiva positiva, para ello es necesario en primer lugar expresar el afecto, no darlo por sobreentendido, los niños y niñas no conocen aquello que no se expresa, aprenden de lo que ven hacer, lo que no se expresa no existe. El afecto debe hacerse explícito y no cuestionado: cuando reprendemos a un niño/a debemos cuestionar  su conducta no a la persona o el cariño que sentimos por él (“eso que has hecho está mal” versus “eres malo”). Esto convierte la relación en incondicional (en el sentido del afecto) y así se favorece un sentido de “pertenencia” en el que el niño o el adolescente se siente parte de algo o de alguien con un mismo objetivo. Otra de las claves es el tiempo compartido y la permanencia: el tiempo compartido es no solo una condición de cantidad sino de calidad. No se trata de estar juntos todo el tiempo sino interactuar, compartir y crecer juntos  como individuos y grupo. La  permanencia de las relaciones de afecto genera seguridad, así con el tiempo el niño/a puede integrar las ausencias futuras sin daño a sus afectos.
Otro concepto fundamental en la génesis de un vínculo afectivo positivo es el compromiso; compromiso con un proyecto de vida a largo plazo, con las personas a las que nos sentimos vinculadas. Todos necesitamos el compromiso de las personas amadas para sentirnos seguros, necesitamos  su apoyo, su ayuda, su presencia en las situaciones de necesidad, o su simple compañía.
Los adolescentes que pasen de una niñez en la que se han establecido vínculos afectivos positivos tendrán menos posibilidades de tener conflictos graves con sus padres aunque como ya dijimos antes, no es el conflicto el problema, si no el afrontamiento del mismo, quizás la indiferencia o la apariencia de que no hay conflictos visibles sea mas grave  porque indica la ausencia de vinculación con los miembros de su entorno familiar.
Límites y valores
Creemos que la vinculación afectiva positiva entre los miembros de la familia tiene un peso fundamental en el desarrollo del adolescente, pero la afectividad no es un único ingrediente para la convivencia. El niño debe aprender a relacionarse, a distinguir lo que está bien de lo que está mal, lo permitido y lo que no lo está, debe ser motivado pero se le debe trasmitir que los objetivos que uno se propone exigen esfuerzo y que no siempre se consigue lo que se quiere. El niño necesita conocer los límites y digo necesita porque los límites son las normas que le van a dar seguridad y confianza en si mismos, conociéndolos van a saber lo que hacer en un momento determinado. Tengo que citar aquí a Gustavo Girard y la forma en que ejemplarizó la importancia de los límites: “Un grupo de  personas se hallan en la terraza de un edificio de 30 pisos sin nada que proteja el borde de la misma; todos están concentrados en el centro del espacio y apenas se mueven por miedo a caerse. Si se pone una leve cinta limitadora del borde la  movilidad aumenta aunque todavía se muestran temerosos; si se coloca un muro hasta la altura de la cintura en el borde de la terraza todos se mueven con soltura y se asoman al vacío sin miedo” (6). Creo que no se puede explicar mejor el valor de los límites en el contexto educacional del niño y el adolescente. 
Actualmente  se producen en la sociedad trasformaciones muy rápidas en todos los aspectos pero sobre todo en lo tecnológico; la cercanía al ciudadano de cada vez un mayor número de instrumentos de comunicación (móvil, ordenador-Internet, GPS) medios de comunicación (TV, radio), dispositivos  electrónicos, de automoción etc crean la apariencia en nuestra sociedad de un estado de virtualidad. Parece vivirse un mundo cuya realidad  está mas lejos cada día, los niños creen que la leche es un producto fabricado y contenido en un tetrabrick,  la imagen o el sonido sustituye a la visión y audición de lo cotidiano, hay una cultura de lo banal, de lo superficial, un desprecio al esfuerzo y a la honestidad, se consume con fruición, se sabe el precio de las cosas pero no se “valoran” las cosas, el éxito es el cuerpo bello, la delgadez, ir a la moda, tener de todo y hacer ostentación de ello y estos objetos y formas de ocio se quieren y se quieren ya. Los jóvenes de hoy son “presentistas”, valoran lo próximo, lo local, la pequeña historia en lugar de un proyecto de futuro, el gran relato, la trascendencia. Viven al día, hacen lo que les gusta y les hace sentirse felices. Los jóvenes de hoy presentan un rasgo muy llamativo que es el contraste entre unos valores finalistas (la gran mayoría son solidarios, aceptan al diferente, creen en que hay que ayudar a resolver problemas sociales a los que son sensibles) y sin embargo fallan en lo instrumental; el porcentaje de adolescentes y jóvenes que participan en programas de ayuda, colaboración activa etc. es pequeño en relación a lo esperado. Aquí surge otro aspecto que es vital para un desarrollo saludable del adolescente y es el tipo de valores que trasmitimos a los jóvenes (7). Si la sociedad no aprecia el esfuerzo, la honestidad, el respeto, la solidaridad, es difícil que la familia trasmita también estos valores, pero está claro que son los padres los primeros grandes educadores y los niños no aprenden con sermones sino a través de la emulación (8). Lo que hagan los padres será reflejado en el comportamiento de los hijos y no basta que esos valores sean conocidos, solo su aplicación en la vida cotidiana va a tener significación en la del adolescente y en su desarrollo futuro como ser humano social. A los padres se le ponen las cosas difíciles porque la presión mediática y de los amigos/as es muy fuerte pero hay que aprender a decirles que no, hay que ser coherentes en los comportamientos y respetuosos con su intimidad y puntos de vista (8). A pesar de los mensajes apocalípticos sobre los comportamientos de los adolescentes (solo se cuenta lo malo) la inmensa mayoría no han planteado graves problemas a sus padres y piensan que el hogar es el sitio en donde se dicen las cosas mas importantes sobre la vida, las ideas y la  interpretación del mundo, después son los amigos y siguen por este orden, los libros, medios de comunicación, centros de enseñanza, iglesia y otros. (7).
Las familias
No quiero dejar de hacer un comentario sobre “las familias”. He hablado en general de la familia como la familia nuclear o extendida clásica, pero hay otro tipo de familias: monoparentales, con miembros de distintos matrimonios, padres divorciados, con hijos de un miembro de la pareja o adoptado, familias con hijos adoptados de edades y etnias diferentes, matrimonios hetero o homosexuales  etc. Cada una de ellas tiene sus propias problemáticas y es innegable que en muchos casos añaden un plus de dificultad en la convivencia y en la integración de los niños y adolescentes, pero lo que quiero resaltar es lo ya dicho: el grupo familiar que genere vínculos emocionales positivos a través de la comunicación verbal o no verbal y los padres o tutores que  eduquen en los valores democráticos y sepan establecer los límites a sus hijos o jóvenes bajo su tutela será la mejor familia posible.
Es importante también, aparte de la composición de la familia, resaltar aspectos tales como el tipo de trabajo, de los  padres, si  trabajan fuera de casa, o un miembro (en general la madre) trabaja como “ama de casa”; el tipo de actividades de los padres y la situación económica y cultural. En las familias con buena posición económica los adolescentes hacen mas deporte y participan en grupos de actividades diversas. Los más pobres suelen tener actividades menos estructuradas (8).



Bibliografía.
  1. Lawrence S. Neistein.”Desarrollo psicosocial en Adolescentes normales” en Salud del Adolescente, Barcelona J.R. Prous Eds 1991: 37-42
  2. Iris F. Litt. “Los pediatras y el desarrollo puberal y psicosocial” Pediatrics in Review 1995; 16(7): 234-247.
  3. D. Salazar Rojas. “El adolescente y la familia convivencia y comunicación”. Eds. G. Castellano, MªI. Hidalgo, A.M- Redondo. Medicina de la Adolescencia Barcelona, Ed. Ergón 2004:42-49.
  4. A.N. Schore. “Apego, regulación de los afectos y el hemisferio derecho en desarrollo: Relación de la neurociencia del desarrollo con la pediatría” Pediatrics in Review 2005; 26(9): 344-357.
  5. P. Horno Goicoechea. “Educando en los afectos”. Pediatria Integral . Supl. Nº 1, 2006: 37-39.
  6. G. Girard, S. Raffa. “El Adolescente varón” Buenos Aires-México. Ed. Lumen 2001.
  7. J. Elzo. “La complejidad de la dimensión familiar en los jóvenes” en “El silencio de los adolescentes: lo que no cuentan a sus padres”. Madrid. Ed. Temas de hoy. 2000: 173-182.
  8.  M.E. Gutgesell, N. Payne. “Cuestiones relativas al desarrollo psicológico del Adolescente en el siglo XXI”. Pediatrics in Review 2004; 26(9): 244-257.
  9. T. Silber. “La importancia de la familia en la atención del adolescente” en Manual de Medicina de la Adolescencia. Org. Panamericana de la Salud. Washigton D.C. Ed. T. Silber, 1992: 13-21
 JL. Iglesias Diz. “El adolescente en el hospital” en “La ciudad habitat saludable para el niño y el adolescente” Girona Eds. J. Cornellá, A. Llusent. XVI Simposio Español de Pediatría 

miércoles, 7 de octubre de 2015

HABLEMOS DE LA FAMILIA

EL ADOLESCENTE Y LA FAMILIA. (1ª parte)



El Adolescente
Consideramos que la adolescencia comienza cuando se inician los signos puberales. La OMS la define como el periodo de cambios bio-psico-sociales que comienzan y terminan en la segunda década de la vida (1)
Al inicio de la pubertad aparecen los signos de la maduración sexual, la pubarquia y telarquia en las niñas y la pubarquia y el crecimiento de los genitales en el niño, además se produce un crecimiento longitudinal rápido (estirón) y un aumento del tejido musculo-esquelético así como el tejido graso corporal adoptando el cuerpo adolescente las características que conforman el dimorfismo sexual adulto, menos evidente en la etapa prepuberal. Este periodo se prolonga durante aproximadamente dos años y aunque el comienzo de estos cambios  se inician en el varón y mujer a la misma edad las chicas alcanzan la maduración sexual mas precozmente con una diferencia de unos 2 años con respecto a los chicos. A los 12 años las adolescentes tienen el pico máximo de crecimiento mientras que los varones lo tienen a los 14 lo cual  repercute en la talla final, mayor por término medio en los varones. 
El inicio de la pubertad va acompañado de  cambios a nivel psico-social que van a ser también claves en el futuro desarrollo como individuo. Estos cambios van a incidir en 4 aspectos fundamentales: La lucha dependencia-independencia, la preocupación por el aspecto corporal, la integración en el grupo de amigos y el desarrollo de la identidad.
  1. Dependencia-independencia: Desde las primeras fases de la Adolescencia hay un menor interés por los padres y un mayor recelo para aceptar consejos o críticas, el humor se hace variable, hay mayor irritabilidad y aparece un cierto vacío emocional (hay un alejamiento de los padres pero todavía no hay un grupo de iguales que los sustituya). Los conflictos son mas intensos en la adolescencia media, entre los 15-17 años, posteriormente las diferencias se difuminan, hay una mejor integración  y suele aparecer un “retorno” al hogar en los años posteriores con un reconocimiento de la vida familiar (18-21 años)
  2. La preocupación por el aspecto corporal: Los cambios físicos que ocurren el la pubertad crean cierto desconcierto y temor incluso, aumenta la preocupación por uno mismo y existe inseguridad respecto a la bondad del propio aspecto sobre todo en la primera adolescencia (12-14 años), con continuas comparaciones con los pares. El cuidado y acicalamiento ocupa mucho tiempo y hay un esfuerzo para conectar con el estilo y gustos de los amigos. Posteriormente con la identificación grupal y maduración el adolescente adopta su propio estilo o el del grupo disminuyendo la inseguridad hasta la aceptación de su corporalidad adulta.
  3. Integración en el grupo de amigos: Al tiempo que se produce el alejamiento de la familia hay una mayor integración en el grupo de amigos; la amistad adquiere un valor extraordinario y genera sentimientos de idealismo muy fuertes: compañerismo, juramentos, alianzas.. Los sentimientos intensos hacia iguales pueden ser interiorizados como homosexuales. En la adolescencia media el grupo de amigos suele estar consolidado, es la etapa de la pandilla, se vive según las reglas, vestido y valores del grupo. Es el momento de la banda de “rock”, de los clubes deportivos etc. En la última etapa del adolescente el grupo es menos importante y se establecen relaciones más individuales y una sexualidad mas madura.
  4. Desarrollo de la identidad: El adolescente aumenta su capacidad cognitiva, su capacidad de abstracción y de enjuiciamiento con respecto al niño. En las primeras etapas suele tener sentimientos fantasiosos, sueña despierto, plantea objetivos vocacionales ideales o irreales: estrella del “rock”, actriz ó astronauta. Pide y necesita mayor intimidad. La sexualidad emerge: masturbación, inicio de  las relaciones de pareja y una gran preocupación por el conocimiento de todo lo relacionado con el sexo que se aprende sobre todo a través de las informaciones de los amigos/as.
Existe una dificultad en el control de los impulsos y un sentimiento de inmortalidad lo que deriva en un aumento de las conductas de riesgo.
A medida que el adolescente madura las conductas son mas sosegadas, sus emociones más controladas y su planteamiento vocacional es más realista. Tiene mayor capacidad para conocer y establecer sus límites, una perspectiva de futuro y adquiere compromisos; también hay ya una mayor solidez en cuanto a sus valores morales, religiosos o sexuales. (2) (1)
Todos los adolescentes de alguna manera pasan estas etapas, no siempre del mismo modo ni en el tiempo ni en intensidad pero lo descrito refleja lo convulso de una etapa en la que la enfermedad puede añadir una cuota de mayor dificultad. La familia como núcleo en el que el adolescente emerge de su niñez ejerce un poder clave en su desarrollo.    

La familia:

La familia es el núcleo socializador más importante para el niño y el adolescente. Es un contexto relacional o comunicacional. (3). Desde el nacimiento y aún antes, el niño que nace establece vínculos que perviven el resto de su vida. La madre durante su embarazo,  se prepara para recibir el nuevo ser, se cuida pensando en el hijo, disfruta haciendo su ropa, comunica sus anhelos a su pareja y recibe al neonato con alborozo, lo alimenta, lo lava, lo protege. El padre es igualmente protector y educador aunque su participación suele ser menos intensa como cuidador sobre todo en las primeras etapas de la vida del niño. La llamada familia tradicional (hombre, mujer e hijos) es una estructura básica que facilita la estabilidad y el desarrollo de sus miembros. Protección, distribución del trabajo, intercambio humano, refuerzo cognitivo y emocional  hacen del núcleo familiar una unidad de convivencia reforzadora  y a la vez práctica para los individuos que la componen.
(continuará)

jueves, 24 de septiembre de 2015

Recordando a los Pediatras y la Pediatría en España.

En España los niños son atendidos por pediatras hasta los 15 años. Esto que todo el mundo aquí considera normal no lo es en otros países de Europa. Los españoles deberían estar orgullosos de su sistema de salud público que ofrece a nuestros niños/as los mejores especialistas para su cuidado y tratamiento. The Lancet una revista médica de Impacto mundial defiende el papel de los pediatras en Atención Primaria. Nosotros lo llevamos haciendo desde hace mas de 40 años. QUE NADIE NOS LO QUITE.

La Academia Europea de Pediatría defiende en The Lancet el papel de los pediatras en Atención Primaria
Imagen de la noticia
La European Academy of Pediatrics ha publicado una carta en la revista médica The Lancet en la que defiende la atención de los niños en Europa por pediatras en todos los niveles asistenciales, incluyendo la Atención Primaria. Se incluye a continuación una traducción del artículo original, disponible en la web de The Lancet (Volume 385, N.º 9977).
Mejorando la atencion a los niños en la comunidad
Los resultados obtenidos del tratamiento de las enfermedades de los niños son muy variables comparando los distintos países europeos, y esa diferencia debería preocuparnos. Probablemente la distinta organización de los servicios de atención primaria pediátrica y los programas de formación de los médicos de AP sean factores importantes que influyan en estas diferencias.
La Academia Europea de Pediatría defiende que los niños tienen un derecho incuestionable a la salud, a la seguridad y al bienestar. Los niños tienen derecho a acceder a los mejores servicios sanitarios posibles, tanto en atención primaria como en atención especializada. Cualquier restricción de acceso a los cuidados médicos adecuados contradice el artículo 24 de la Convención de las Naciones Unidas de los Derechos del Niño.
La Pediatría de Atención Primaria es una disciplina académica y científica que abarca todos los problemas que afectan a la salud y el bienestar de los niños y adolescentes desde su nacimiento hasta la edad adulta (habitualmente definida como los 18 años de edad) en su contexto familiar, comunitario y cultural. El médico de AP, idealmente un pediatra, es el primer contacto del niño con el sistema sanitario, y por tanto responsable de la provisión de cuidados integral y continuada a lo largo de la infancia y la adolescencia.
La atención pediátrica tanto primaria como especializada requiere conocimientos y habilidades específicas, empatía, ética, y accesibilidad a los servicios, incluidas prevención y promoción de la salud. La formación pediátrica debería incorporar obligatoriamente estos aspectos, especialmente la de los pediatras y médicos de familia que prestan servicios en la comunidad.
La Academia Europea de Pediatría defiende firmemente la implantación de un programa formativo estructurado y evaluable para todos los médicos proveedores de cuidados a los niños en Atención Primaria, y recomienda, que cuando sea posible, que sean los pediatras los profesionales médicos que atiendan a los niños en AP.

En los lugares donde los médicos de familia son los proveedores, recomendamos una colaboración estrecha con los pediatras y una formación continuada adecuada tanto en pediatría como en atención primaria. Todos los niños deben disponer de un acceso rápido al asesoramiento de un pediatra, que debería estar disponible en la comunidad y servir de enlace con la atención hospitalaria especializada.
Aunque esta carta ya fué escrita hace unos meses no está mal el recordarlo.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Hablemos de Resiliencia: Una condición que nos protege de la adversidad.

RESILIENCIA





José Luis Iglesias Diz.
¿Qué es la Resiliencia?

Desde hace algún tiempo las ciencias sociales han tomado este término que procede de la física y que define “la capacidad de un material para recuperar su forma original después de ser sometido a una presión deformadora” y se aplica para caracterizar a aquellas personas que nacidas o que viven en condiciones especialmente duras o de riesgo son capaces de desarrollarse psicológicamente sanos y socialmente exitosos.
Todos conocemos a alguna persona de estas características, gente que consigue salir adelante a pesar de las condiciones más duras y que no muestra rencor ni sentimientos negativos hacia los demás ni ante las dificultades.
Algunos autores definen la resiliencia con distintos matices: “Habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse y acceder a una vida significativa y productiva” (Institute on Child Resiliance and Family .1994). “Enfrentamiento efectivo a circunstancias y eventos de la vida gravemente estresantes y acumulativos (Lösel, Blieneger y Koferl. 1989) o “capacidad del ser humano para enfrentarse a las adversidades de la vida, superarlas e incluso ser trasformado por ellas” (Grotberg 1995).la adversidad,
¿Qué tienen esas personas que los hacen ser tan optimistas, tan valientes y tan intensas?
Definamos primero los factores que influyen en la respuesta del ser humano ante la adversidad:
1.       Factor de Riesgo: Es la característica o cualidad de una persona o comunidad que se sabe va unida a una elevada probabilidad de dañar la salud. (p.ej. La obesidad es un factor de riesgo de patología cardiovascular)
2.       Factores protectores: Son las condiciones o los entornos capaces de favorecer el desarrollo del individuo o grupo y, en muchos casos, de reducir los efectos de circunstancias desfavorables.(Una familia estable, con normas y comunicación, con capacidad de resolver conflictos es un factor protector contra el consumo de drogas en adolescentes)
Individuos Resilientes, por tanto, son aquellas personas que al estar insertos en una situación de adversidad (factores de riesgo) tienen la capacidad de utilizar los factores protectores para sobreponerse a ella, crecer y desarrollarse adecuadamente, llegando a madurar como adultos competentes pese a los pronósticos desfavorables.
Para que esto suceda necesitamos saber cuáles son esos factores protectores, por una parte los atributos de las personas y por otra las condiciones del entorno que constituyen una asociación positiva para ser un individuo resiliente.
1.       Atributos de la persona:
Los individuos resilientes suelen tener muchas de las siguientes características.
a.       Competencia Social. Estas personas son sociables, saben establecer contactos y suelen ser bien aceptados.
b.      Capacidad para resolver problemas: Tienen buen enfoque de los problemas y habilidad para buscar el camino correcto para solucionarlos. Son decididos y decisión consiste en ejecutar en la práctica el proyecto que uno imagina.
c.       Control de las emociones y los impulsos: Una característica muy importante que denota madurez y contención, contener la impulsividad evita los conflictos con los demás y en ocasiones el daño propio.
d.      Autonomía: Son capaces de asumir sus propias responsabilidades y se encuentran a gusto no siendo dependientes.
e.      Sentido del humor: El humor puede suavizar la dureza de la propia vida, es saludable reírse de uno mismo, el humor favorece la empatía y la solidaridad con los compañeros.
f.        Alta Autoestima: Sentirse a gusto con uno mismo, aceptarse permite abordar decisiones difíciles y reponerse en los fracasos.
g.       Empatía: Buena capacidad para ponerse en el lugar del otro, suelen ser personas dispuestas a ayudar a los demás pero conocen sus límites en ese compromiso.
h.      Capacidad de comprensión y análisis
i.         Competencia cognitiva
j.        Capacidad de atención y concentración.

2.       Condiciones del entorno.
Hay aspectos en el entorno que la persona puede encontrar para sobreponerse a sus dificultades.
a.       Recibir afecto. El afecto es una de las condiciones que nos marcan para el futuro, la vinculación afectiva en los primeros años de nuestra vida es fundamental para un buen desarrollo del niño y adolescente probablemente más importante que el desarro9llo cognitivo.(ver El desarrollo del Niño en este mismo blog)
b.      Aceptación incondicional de un adulto significativo. Es frecuente que las personas resilientes “adopten” a un adulto con el que se vinculan y que se convierte en su modelo humano. Puede ser un familiar (un tío joven) o un profesor o un amigo mayor. Alguien que representa una figura de autoridad y de la que aprender (esto sucede a menudo en adolescentes resilientes de familias con graves conflictos, separación traumática, alcoholismo etc).
c.       Redes informales de apoyo: La existencia de una sociedad preocupada por los problemas sociales significa para estas personas una oportunidad para recibir ayuda y poder realizar su proyecto humano.
Cuando se dan las mejores condiciones individuales y del entorno el desarrollo de una persona tiene muchas garantías de sobrellevar las dificultades y llegar a una realización personal satisfactoria.
Grotberg expresó el concepto de la Resiliencia en los siguientes tres términos: “I am, I Have, I Can” que en castellano se han traducido por los 4 siguientes: “Yo soy, yo estoy, yo tengo, yo puedo”
YO SOY
·         Una persona por la que los demás sienten aprecio y cariño
·         Feliz cuando hago algo bueno para los demás y les muestro mi afecto.
·         Respetuoso conmigo mismo y con el prójimo.
·         Capaz de aprender de lo que mis maestros me enseñan.
·         Agradable y comunicativo con mis vecinos.
YO ESTOY
·         Dispuesto a responsabilizarme de mis actos
·         Seguro de que todo saldrá bien.
·         A veces triste, lo reconozco y expreso seguro de encontrar apoyo.
·         Rodeado de compañeros/as que me aprecian.
YO TENGO
·         Personas en quienes confío y me quieren incondicionalmente.
·         Personas que me ponen límites para que aprenda a evitar peligros.
·         Personas que me enseñan a través de su conducta correcta.
·         Personas que me ayudan cuando estoy en peligro, enfermo o necesito aprender.
·         Personas que quieren que aprenda a desenvolverme solo.
YO PUEDO:
·         Hablar sobre cosas que me asustan o inquietan
·         Buscar la manera de resolver mis problemas.
·         Controlarme cuando tengo ganas de hacer algo peligroso o que no está bien.
·         Buscar el momento propicio para hablar con alguien o actuar.
·         Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesite.
·         Equivocarme, hacer travesuras sin perder el afecto de mis padres.
·         Sentir afecto y expresarlo.
A pesar de que muchas personas no poseen la mayoría de las capacidades de “resiliencia” pueden beneficiarse de un entorno favorable, sin embargo a menudo el adolescente se encierra con sus problemas y no es capaz de comunicarlos o pedir ayuda cuando él/ella se siente agobiado y sin saber que hacer porque no se atreve “a pedir ayuda y buscar y encontrar a alguien que lo haga cuando lo necesita”. Un entorno favorable “no se percata” de los problemas de los individuos, es necesario que el que sufre o está confundido o indeciso recurra a “alguien” para aclarar dudas. Algo que a un adolescente puede causarle profunda amargura o inquietud, un profesor, un médico o los propios padres pueden aclararlo evitando angustias innecesarias. Los adolescentes valoran mucho la amistad y el entorno de amigos puede ser también de ayuda ante algunos problemas pero quizás solo en aquellos que se comparten por razón de edad y gustos aunque no siempre tienen formación para afrontar determinados problemas que exigen la participación de personas con experiencia e incluso a veces ayuda profesional.
Es muy importante también el apartado: “Yo puedo sentir afecto y expresarlo” Como en el comentario anterior el afecto se siente o no se siente pero cuando se siente y a pesar de que podemos entender el lenguaje no verbal (no siempre estamos pendientes o suficientemente atentos) debemos verbalizarlo y de nuevo insistimos sobre el mutismo en este aspecto de los adolescentes: les cuesta decir lo que sienten y lo que no se dice no existe para su destinatario.
Tanto los padres como los maestros o profesionales de la salud deben ser conscientes de que los adolescentes tienen capacidades y sentimientos como un adulto y en muchos aspectos los aventajan pero es una etapa de desarrollo más en la que van adquiriendo la experiencia que les trasmite seguridad y mejora sus capacidades, se hacen competentes y competitivos y llegan a una adultez sólidamente construida; pero por el camino hay dudas y tropiezos y algunos sinsabores, tienen que tomar decisiones, tienen que aprender a discrepar y a defenderse pero deben saber que tienen a su alrededor mucha gente que los quiere y está dispuesta a ayudarlos.

Recapacitemos sobre las preguntas que se hace Grotberg “I am, I have, I can” y pensemos  si nuestros jóvenes, hijos, alumnos, adolescentes pueden responder positivamente a la mayoría de ellas o por el contrario necesitan de nuestra ayuda para convertirse en individuos “resilientes”.


jueves, 9 de julio de 2015

Relaciones sanas.

Señales de una relación sana

  • Respetarse mutuamente
  • Sentir que la relación hace que los dos sean mejores personas
  • Compartir intereses mutuos, pero sin dejar de tener amigos y actividades fuera de la relación
  • Resolver los desacuerdos pacíficamente y con respeto
Toda relación debe hacer feliz a ambas partes. Cuando estás con tu pareja debes sentirte bien.

Respeto

  • Se consultan lo que van a hacer.
  • Ninguno de los dos trata de controlar al otro.

Intereses en común

  • Les gusta hacer cosas juntos, pero ninguno de los dos se siente obligado a hacer algo.
  • Si tienen un desacuerdo —y es normal tenerlos— ambos pueden decir lo que sienten, hablan hasta que resuelven las cosas y después hacen lo que ambos han planeado.

Hacer cosas juntos y por separado

  • Ambos disfrutan de la compañía mutua y están contentos cuando están juntos.
  • Ambos se sienten en libertad de tener sus propios amigos e intereses fuera de la relación.

Cómo hacer que tu relación sea más sana

Respétense

Comparte tus pensamientos y sentimientos. Escucha lo que tu pareja tiene que decir.

Entérate de los intereses de la otra persona

Hablen de deportes, música, películas o cualquier otra cosa que les ayude a conocerse y compenetrarse mejor.

Ten tu propia vida fuera de la relación

Una persona se siente más atraída hacia otra cuando cada uno tiene sus propios intereses. Conserva las actividades escolares, los amigos y los pasatiempos en los que no participa tu pareja.

Resuelvan los desacuerdos con amor y respeto

Dos personas no siempre tienen que estar de acuerdo sobre las películas, la música o los deportes que más les gustan. Ni siquiera tienen que estar de acuerdo con la cantidad de veces que deben llamarse o verse. Es natural que tengan desacuerdos. Lo importante es cómo
llegar a un acuerdo. Con una buena actitud, podrán tener un “desacuerdo saludable”.

Señales de una relación enfermiza

Los sentimientos de miedo, estrés y tristeza no son parte de una relación sana.

Falta de respeto

Aceptas algo aunque sientes que no está bien. No te sientes bien cuando están juntos.

Te sientes reprimido

Tu pareja no te deja tener un buen desempeño en la escuela o te hace sentir culpable de hacer las cosas que te gustan o interesan.

Sientes que te controlan

Tal vez escuches cosas como éstas: “Si me amas, necesito que me avises dónde vas a estar”. A tu pareja no le importan tus amigos.

Sentirse “locamente enamorado”

Uno de los dos, o ambos, llama al otro todo el tiempo. Sientes que tu pareja es posesivo y asfixiante.

Tu pareja te culpa de sus problemas

Escuchas a menudo cosas como ésta: “Todo es por tu culpa”.

Sentir celos casi todo el tiempo

Es normal sentir un poco de celos. Pero la relación se dañará si se dejan dominar por los celos.

Tratar de cambiar la conducta de la otra persona

Uno de los dos le dice al otro: “Tienes que hacer las cosas a mi manera”.

Si puedes hablar con tu pareja y resolver los problemas, una relación enfermiza puede volverse saludable. Pero si no logran disfrutar del tiempo que pasan juntos, tal vez sea el momento de terminar esa relación.

Traspasar los límites

Hay cosas que nunca deben ocurrir en una relación. Tu relación tendrá problemas graves si cualquiera de estas cosas está pasando.

Abuso verbal

Nunca es correcto gritarse, ofenderse, intimidarse o insultarse.

Empujar, golpear o patear a la otra persona de la rabia

 

Tratar de controlar el comportamiento de la otra persona Forzar a la otra persona a tener relaciones sexuales

Siempre debes tener el derecho a negarte a dar atención o afecto.

Amenazas

Si uno de los dos no obtiene lo que quiere, amenaza con lastimarse o lastimar a la otra persona.

Romper o lanzar objetos durante una discusión o pelea

Si tu relación está traspasando alguno de estos límites, la conducta debe frenarse de inmediato o la relación debe terminar. Si estás teniendo problemas para terminar la relación, busca la ayuda de un adulto que se preocupe por tu bienestar.
Habla con un adulto de confianza acerca de cómo ponerle fin a una relación abusiva de modo seguro. Usa lo que has aprendido para tratar de que tu próxima relación sea mejor.

No hay excusas para el abuso

Nada de lo que digas o hagas es una razón para que te traten mal

Cuando las cosas se hayan calmado, puedes decirle a tu pareja cosas como éstas:
  • “No soporto que me insultes. No vuelvas a hacerlo”.
  • “No me vuelvas a tratar así. No merezco que me hagas esto”.
  • “Si estás enojado(a), dímelo y te podré ayudar. No sacas nada con gritar y decir groserías”.
  • “Si vuelves a tratarme así, se acabó todo entre nosotros”.

El obedecer no es respetar

Nada de lo que alguien diga o haga es un motivo para ser abusivo

Tú mereces que te amen y respeten. Usar la fuerza, el poder o el control solo hace que tú obtengas lo que quieres. Éste no es el modo de hacerte respetar.

Si dominas o maltratas a tu pareja es posible que obtengas lo que quieres, pero pierdes el respeto, el apoyo y el amor de tu pareja.

Si estás traspasando los límites, DETENTE.

Si no puedes detenerte, busca ayuda.
  • Un maestro, entrenador o consejero  de la escuela puede ayudarte a aprender a tratar a tu pareja con respeto.
  • Un líder espiritual o un adulto de una actividad o club fuera de la escuela puede ayudarte a controlar emociones como la ira o los celos y a evitar las conductas abusivas.
Al cambiar tu comportamiento, obtendrás el verdadero respeto, apoyo y amor que mereces.

Última actualización
 
2/24/2015
Fuente
 
Connected Kids: Safe, Strong, Secure (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.